Los caracoles es un plato de gran tradición en Andalucía debido a la histórica abundancia de estos en la región que le hizo convertirse en uno de los primeros platos así como su posterior consolidación como deleite gastronómico.

Con la llegada de la primavera, los bares y restaurantes con  caracoles se disponen a ofrecer este manjar en toda  la región siendo Sevilla una de sus señas de identidad de su preparación y sus diferentes clases de caracoles. Los caracoles son uno de los productos más consumidos en los locales de restauración durante estos meses, siendo por ejemplo en la ciudad de Córdoba se consumen unos 2.000 kilos de caracoles diarios, Jaén consume 4.000 kilos o Sevilla, 20.000 de manera diaria.

Históricamente el precio de los caracoles han sido bastante asequibles, como en la actualidad, donde degustar una tapa de este producto está al alcance de todos los bolsillos.

Ahora os vamos a dejar una serie de consejos básicos para elaborar los caracoles en vuestras casas, también os damos el consejo de venir y degustar nuestros caracoles y disfrutar con nuestra preparación especial con nuestros secretos.

PASO 1

Lo primero que hay que hacer es limpiar los caracoles hasta que no tengan absolutamente ningún rastro de suciedad, con abundante agua fría y las veces que haga falta..

PASO 2

Escurrir y ponerlos en una olla a fuego muy lento tapados hasta que se vea que están todos fuera. En ese momento se sube el fuego al máximo y se espera que rompa el hervor, para que se haga espuma. A continuación se vuelca en un escurridor y se vuelven a lavar las veces que haga falta hasta que estén totalmente limpios.

PASO 3

A partir de aquí solo hay que poner los caracoles en una olla grande limpia y se le añaden las especias en un par de muñequillas (se pueden poner las especias molidas, pero se enturbia un poco el caldito), los dientes de ajo chafados y pelados, pastilla de avecrem o similar, sal, etc

PASO 4

Se dejan cocer unos 5 minutos una vez que rompa el hervor y se prueban de sal. Se deben comer calientes y picantes, son deliciosos. También una vez que estén en el plato se le puede poner un hilo de aceite de oliva crudo por encima.