Uno de esos rincones mágicos que hacen de Andalucía lo que es, un lugar mágico y lleno de encanto, es sin lugar a duda toda la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche. Una extensa masa forestal de gran belleza que se extiende por el extremo occidental de Sierra Morena y al norte de Huelva. Su alta tasa de lluvias, sus clima suave y temperaturas estables durante casi todo el año hacen que su patrimonio cultural se mantenga inalterable al igual que lo hace su riqueza natural.

Cultura y tradiciones serranas

El paseo y recorrido por el parque natural debe llevar incluido el recorrido de sus pueblos para apreciar y disfrutar de la esencia de este lugar, ser conscientes de su interesante patrimonio es la mejor forma de entender la idiosincrasia de sus habitantes, siempre amables y dispuestos.

La visita a sus monumentos te ayudará a entender de dónde nace ese romanticismo natural de sus habitantes. Y es que nadie puede permanecer impasible ante la contemplación del conjunto monumental de Almonaster la Real, compuesto por el castillo, la iglesia y la mezquita, o el castillo de Cortegana, uno de los se mantienen mejor conservados de toda esta zona, sin olvidarnos de la fortaleza de Sancho IV en Cumbres Mayores.

Por supuesto, si hablamos de monumentos, no podemos pasar por alto la estructura natural conocida como la Gruta de las Maravillas en Aracena o visitar la Peña de Arias Montano en Alájar, dos reclamos del más alto interés natural.

Todo este contexto histórico ha favorecido el nacimiento y la permanencia de festejos de gran arraigo entre los pobladores de estas tierras, no solo las tradicionales fiestas de origen católico, como la cabalgata de los Reyes Magos, la Romería de la Divina Pastora de Almas, la Semana Santa o la curiosa Semana Santa Chica solo para niños.

También tiene gran repercusión la actualizada fiesta pagana de los Carnavales o la Feria grande, eventos que se mezclan con las grandes citas culturales, como la muestra de música antigua “Castillo de Aracena”, los Rehiletes, la hermosa noche en la que las calles de Aracena se inundan de candelas, una por barrio, donde los niños queman los rehiletes, que son hojas de castaños insertadas en una fina vara de olivo y que forma un ristre que hacen volar en llamas dándole vueltas hasta que se consume, dejando una encantadora imagen de estela de llamas y chispas en sus giros sobre los niños.

Por último, queremos hacer resaltar las fiestas y eventos dedicados a la gastronomía, comenzando con las jornadas micológicas en las que los asistentes, de forma libre y gratuita, pueden participar en el estudio y reconocimiento de la variedad de setas que existen en la comarca, continuando por el mercado del queso artesano, las migas solidarias o la inigualable feria regional del jamón y del cerdo ibérico.

Pero es tan importante la gastronomía de esta región que bien merece un título aparte.

La gastronomía de Aracena, calidad, sabor y salud

El reconocido prestigio de la cocina que se produce en la sierra de Aracena se debe en gran medida a la calidad de sus productos autóctonos, sobre todo al cerdo ibérico criado en semilibertad por las dehesas, pero también a los quesos, las setas, las verduras de la huerta y al afamado jamón de Jabugo 5J que no necesita presentación ni acompañamiento.

Pocos placeres se pueden comparar con la degustación de estos manjares en lugares tan emblemáticos como la Jamonería La de los alcalareños, lo que fue en su día la antigua venta de Aracena ubicada en la rotonda de entrada desde Sevilla, y ahora regentada por unos alcalareños que llevan el negocio de la hostelería en las venas y saben ofrecer a su clientela los productos más exquisitos propios de esta comarca.descarga

El sitio perfecto para planificar tu visita a la sierra, para hacer la parada obligada en el recorrido y reponer energías o para despedirte de este paraje mágico y encantador con el mejor sabor de boca posible, llevándote, además, un buen recuerdo en forma de producto artesano con denominación de origen, para ti o para algún ser querido, perfectamente empacado para regalar.

Disfruta mientras dure tu recorrido por Aracena y los Picos de Aroche de los deliciosos platos que te ofrece su rica cultura culinaria. Elige entre los más diversos manjares que ponen ante ti los fabulosos chefs que se han venido a esta parte del mundo buscando calidad, sabor y salud en su materia prima.

Nadie se podrá defender ante un plato de carrillera de ibérico al vino tinto, un revuelto de morcilla con langostinos, un pastel de verduras con pimientos del piquillo, un solomillo relleno de foie con jamón, el tradicional gazpacho… y siempre dominando la mesa un buen plato de jamón de jabugo, pero sin olvidarnos del punto dulce para finalizar el ágape. Como postre estaremos obligados a pedir la espoleá, un dulce hecho a base de leche, matalauva, anís y canela.

En cualquier caso, cuando comas en Aracena o en cualquier rincón de la Sierra de los Picos de Aroche, recuerda probar si quieres llevarte el sabor de la sierra onubense para casa, alguno de sus muchos quesos. No dudes en preguntar por las verduras de temporada y las setas que se hayan recogido recientemente y por su aceite de oliva, orgullo y pasión de toda la zona, y si el consejo de tomar espoleá o poleá para postre no te convence, prueba con el dulce de membrillo, que seguro no te dejará indiferente.

Y por último reservamos un espacio al jamón, a quien se le debe la fama gastronómica de toda esta región andaluza. Aracena te ofrece la oportunidad de aprender a catar el verdadero jamón, el más sabroso y saludable, con la visita a su museo del jamón, donde aprenderás todo el proceso de elaboración y donde podrás contemplar una exposición de jamones de todo el mundo, evidentemente cuando terminas la visita podrás probarlo y comprarlo.